02 noviembre / JOSÉ GUADALUPE POSADA
Autor de una obra extensa y variada, José Guadalupe Posada fue un pionero de la gráfica mexicana como la conocemos; ilustrador de corridos, crímenes, leyendas y milagros, es el creador de un sinfín de simbolismos que definen hasta el día de hoy lo que conocemos como “mexicano”, especialmente en sus trabajos relacionados con el Día de Muertos, la muerte en México y el legendario personaje de la Catrina. Además, fue un prolífico y crítico dibujante de caricatura política.
Posada comenzó a desarrollarse como dibujante haciendo copias de imágenes religiosas y como ayudante en un taller de cerámica. Estudió en la Academia Municipal de Dibujo de Aguascalientes, y posteriormente, a los 16 años, fue aprendiz en un taller litográfico. Sus primeros trabajos publicados en el periódico El Jicote, en contra del gobernador de Aguascalientes (Jesús Gómez Portugal), lo iniciaron como caricaturista político.
Posada creó su propio taller litográfico en León, Guanajuato y a partir de entonces, y durante el resto de su vida, colaboró en publicaciones periódicas, caracterizadas por hacer fuertes críticas al régimen porfirista.
En 1888, Posada llegó a la Ciudad de México, donde aprendió nuevas técnicas de grabado en plomo y zinc, y abrió otro taller litográfico.
Fueron muchos los talleres, imprentas y periódicos en los que trabajó como: La Juventud Literaria, de la Revista de México, La Patria Ilustrada, El Padre Cobos así como el grupo de periódicos de Francisco Montes de Oca: El Gil Blas, EL Popular, Argos y El Chisme. Posada emprendió un trabajo que le valió la aceptación y admiración popular, por su sentido del humor, propensión a lo dramático y calidad plástica.
Una de las vetas del trabajo de Posada es su ilustración costumbrista del folclor mexicano y de algunos episodios históricos; él supo retratar de una manera excepcional las creencias y formas de vida de los mexicanos haciendo siempre evidencia de la desigualdad e injusticia social existente en la época porfiriana.
José Guadalupe Posada contribuyó significativamente a crear algunas de las imágenes que hoy son parte de nuestra cultura popular de la muerte en México. Trabajó mucho con la imagen de la Catrina e ilustró durante mucho tiempo las famosas “calaveras”, versos cortos sobre la muerte que se hacen para celebrar el Día de Muertos y que entonces se publicaban en periódicos y hojas sueltas.
La fama de Posada llegó con su muerte en 1913 y gracias a la difusión que le dieron personas como Diego Rivera, se le reconoció finalmente como un precursor del movimiento nacionalista mexicano en las artes plásticas.
Save As reconoce y admira el trabajo de este gran artista mexicano. Si te interesa conocer más de su gran trayectoria entra a los siguientes links: