CUATRICOMÍA O CUATRICROMÍA
Para empezar el tema, cuatricomía es una palabra que en estricto sentido está mal escrita. Lo correcto es cuatricromía. Sí, con la “r” en “cromía”. Así, tenemos el prefijo “cuatri” que significa “cuatro” y “cromía” que significa “color”. La verdad es que a estas alturas pareciera una cuestión irrelevante dado que el término “cuatricomía” (sin la r) es muy utilizado. Sin embargo, en la RAE, esa palabra no existe. Así que al menos en este artículo, cada vez que no refiramos a ella, lo haremos con la “r”.
Ahora bien ¿qué es la cuatricromía? Bueno, en principio, también se le conoce como “selección de color”. Así que cuando escuches uno u otro término, significan lo mismo: un sistema de impresión que se basa en la reproducción de las imágenes mediante los colores CMYK: Cyan, Magenta, Yellow y Black.
Cuando estos cuatro colores se mezclan en diferentes proporciones, el resultado son todos los colores del espectro visible. Por ello, las imágenes a todo color pueden ser reproducidas a partir del modelo CMYK.
Hasta aquí todo bien pero ¿cómo trabaja? El modelo CMYK funciona a partir de la absorción de luz, es decir que el color que presenta cualquier objeto corresponde a la parte de la luz que incide sobre él y que no absorbe.
A pesar de que actualmente el modelo CMYK es ampliamente utilizado en las artes gráficas y el diseño, y de que prácticamente todo el mundo lo usa, siempre hay que asegurarse de que al momento de imprimir cualquier imagen, documento o fotografía, los colores estén contemplados en este modelo. De lo contrario, los colores se imprimirán con diferentes tonalidades. Así que para evitarse un trago amargo y gastar tiempo y recursos inútilmente, lo mejor es doble checar.
Evidentemente, el modelo CMYK recibe su nombre partiendo de las iniciales de los colores que lo conforman. Cyan (o cian en español y que corresponde al color azul), Magenta (rojo obscuro), Yellow (amarillo) y K (black –negro-).
Se decidió utilizar “K”, la última letra de la palabra “Black”, por tres razones. La primera, para evitar confusiones con “Blue”. La segunda porque “K” o “key” (su pronunciación en inglés) hace referencia al término “key plate”, una placa maestra utilizada en impresión que imprimía imágenes, generalmente en tinta negra. Finalmente porque evita confusión con el término RGB, otro modelo cromático.
Y aquí, otro dato interesante del modelo CMYK con relación al color magenta. Se llama así en honor a la ciudad del mismo nombre que está en el norte de Italia, a unos 25 kilómetros de Milán. Resulta que en 1859, en la época del emperador Napoleón III, el ejército franco venció a los austriacos en una cruenta batalla que tuvo lugar en Magenta. Por aquellos años, los franceses habían iniciado la creación de colorantes artificiales. El color rojo amoratado de la sangre derramada sobre los uniformes de los soldados sirvió de inspiración a los químicos franceses que descubrieron un tinte sintético del color de aquella sangre y por ello se le dio el nombre de “magenta” a ese color, en memoria del triunfo alcanzado.
Finalmente, una curiosidad más es que en el año 2000 el color magenta fue registrado por la empresa de telefonía móvil T-mobile, no permitiendo que otras marcas lo utilicen en su identidad gráfica en Holanda y Alemania.
En Save As nos apasiona el color en todas sus tonalidades, aquí te compartimos un par de enlances por si te interesa saber más de este tema.